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Rick Scott usa una palabra única para describir la situación en Venezuela. ¿Tiene razón?

WASHINGTON- Rick Scott no es el tipo de político que hace comentarios al descuido.El republicano por Florida escoge las palabras cuidadosamente, algo que a veces lamentan los reporteros, y con

WASHINGTON- Rick Scott no es el tipo de político que hace comentarios al descuido.

El republicano por Florida escoge las palabras cuidadosamente, algo que a veces lamentan los reporteros, y con frecuencia repite respuestas una y otra vez para hacer llegar el mensaje de lo que quiere decir.

La semana pasada, una y otra vez, en medios de exhortaciones a una intervención militar estadounidense en Venezuela y un bloqueo naval a Cuba después del infructuoso intento de Juan Guaidó por sacar del poder a Nicolás Maduro, Scott usó un término muy específico para describir la crisis en Venezuela, palabra que el presidente Donald Trump, el asesor de Seguridad Nacional John Bolton, el secretario de Estado Mike Pompeo y el senador Marco Rubio no han usado.

Genocidio.

"Estamos viendo un genocidio una y otra vez frente a nuestros ojos y no hemos sido lo suficientemente agresivos", dijo Scott al Miami Herald el 30 de abril, el día que Guaidó declaró el comienzo de la Operación Libertad.

Scott ha repetido eso en la televisión nacional, donde se ha presentado varias veces desde el 30 de abril, y en visitas al sur de la Florida. La primera vez que usó públicamente la palabra genocidio para describir la situación en Venezuela fue en una entrevista con Jake Tapper en CNN el 14 de abril. También la usó en una entrevista con el Miami Herald mientras visitaba Colombia el 25 de abril.

Pero expertos que estudian los genocidios y colegas legisladores dicen que Scott se equivoca al usar el término.

"Lo que sucede en Venezuela no es un genocidio. No todas las cosas terribles que hacen los dictadores es un genocidio", dijo Eric Weitz, profesor de Historia en The City College de Nueva York y autor de un libro sobre las causas del genocidio. "Si uno se atiene a la definición de la ONU, que tiene fuerza en la ley internacional, genocidio incluye la intención de destruir, todo o en parte, un grupo étnico, religioso o nacional. No veo que nada de eso esté sucediendo en Venezuela. Lo que sucede allí es el fracaso total de políticas económicas que han arrastrado a la población".

La palabra genocidio la acuñó en inglés en 1944 un abogado polaco de origen judío, sobre la base del prefijo latino genos, que significa raza o tribu, y cidio, que significa matar. Se usó para describir y distinguir el Holocausto de otros hechos violentos y guerra que no tenían por fin específicamente acabar con ciertos grupos de personas, y se ha usado para describir atrocidades antes y después de la Segunda Guerra Mundial.

En los últimos dos años, el Congreso de Estados Unidos ha declarado por unanimidad dos genocidios, uno contra el grupo étnico y religioso yazidi en Irak y Siria por parte del Estado Islámico, y el otro contra los rohinyá de Birmania por parte de las fuerzas armadas y la policía de ese país. En el caso de Birmania, el gobierno del presidente Trump ha vacilado en usar el término, lo que provocó críticas de demócratas y republicanos en el Congreso.

Scott dijo que la muerte de niños por desnutrición y falta de medicinas en Venezuela satisface la definición de lo que él entiende por genocidio.

"Hay niños que mueren de hambre porque Maduro no les da suficiente comida", dijo Scott. "Eso se llama genocidio. No tengo ningún problema en calificar de genocidio lo que ocurre en Venezuela. Creo que Maduro está matando de hambre intencionalmente a sus ciudadanos".

Cuando se le dijo que es el único legislador, miembro del gabinete o alto funcionario de la Casa Blanca en usar el término, Scott dijo: "Entonces debe preguntar a todos los demás por qué no [lo usan]".

Michael Dobkowski, historiador de Hobart y William Smith Colleges quien estudia los genocidios y el Holocausto, dijo que entre los académicos y formuladores de políticas hay algún debate sobre qué constituye genocidio, en lo fundamental si las muertes deben ser intencionales y cómo identificar a grupos de personas afectadas, pero que incluso la definición más amplia no abarcaría la crisis en Venezuela.

"Si empezamos a calificar todo de genocidio, entonces cuando ocurra un genocidio verdadero nadie le va a prestar atención", dijo Dobkowski. "Me preocupa que están restando importancia al término".

El profesor dijo que términos como guerra civil, opresión autoritaria o asesinatos por motivos políticos quizás sean una mejor descripción de lo que ocurre en Venezuela, y que ninguna de esas cosas es genocidio.

Ted Galen Carpenter, experto del Cato Institute, un grupo de estudios libertario fundado por Charles Koch, dijo que las palabras de Scott "son un uso grosero del término genocidio" y que la crisis en Venezuela "es una batalla mundana por el poder político, no una campaña para masacrar a un grupo específico por razones de odio".

Incluso partidarios de un enfoque de mano dura sobre Venezuela, quienes alegan que la situación tiene implicaciones graves de seguridad nacional para Estados Unidos, dudan en usar el término.

"Genocidio tiene una definición específica... Yo no puedo decirle exactamente qué significa", dijo el representante surfloridano republicano Mario Díaz-Balart, quien representa a una de las mayores comunidades venezolanas en Estados Unidos. "¿Usaría yo un término específico que pudiera tener un significado específico? Sí, si yo supiera exactamente las limitaciones o parámetros".

Díaz-Balart describió las amenazas que Venezuela presenta a Estados Unidos, desde una crisis inmigratoria hasta la presencia de intereses rusos, iraníes y cubanos en el país, y reconoció la muerte de niños. Pero vaciló en usar el término en una entrevista.

"Lo que sucede en Venezuela es que están muriendo niños por falta de cosas básicas. No conozco la definición exacta de genocidio, pero lo que puedo decirle es que es una de las situaciones más inhumanas y peligrosas que ha habido en esta región en varios decenios".

Algunos venezolanos han usado el término en las redes sociales para describir las condiciones en el país y en cartelones en manifestaciones en Miami, pero Scott es el individuo más prominente en usarlo.

Usar el término genocidio en la conversación sobre Venezuela pudiera tener implicaciones más allá de hacer subir el tono de la retórica, dijo Weitz. Estados Unidos firmó la Convención sobre el Genocidio de 1948, un tratado que obliga a los estados a prevenir y castigar del delito de genocidio, sea cometido por otros países, entidades no estatales o individuos.

"Eso no significa necesariamente que debe haber una intervención militar pero sí alguna clase de intervención", dijo Weitz. "El problema aquí es que si cada acto terrible se califica de genocidio, en realidad se resta importancia al sufrimiento de algunas poblaciones y los grandes esfuerzos que han realizado por reconstruir sus comunidades después. Creo que es irrespetuoso con lo que ocurrió a los yazidi bajo el Estado Islámico y los rohinyá en Birmania".

Estados Unidos también ha enfrentado críticas por no calificar ciertos hechos de genocidio y actuar en consecuencia, más notablemente en 1994, cuando el gobierno del presidente Bill Clinton usó el término en privado para describir la eliminación de los tutsis en Ruanda, pero no públicamente porque no quería intervenir. Llamar a Maduro un agente de genocidio ofrece una justificación adicional para una intervención norteamericana, algo que Scott apoya.

"Rick Scott tiene que medir sus palabras", dijo la representante demócrata miamense Debbie Mucarsel-Powell, la primera legisladora federal nacida en Sudamérica. "No debemos usar palabras para llamar la atención políticamente, hagamos lo correcto para ayudar a las personas que viven en Venezuela y que necesitan nuestra asistencia".

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