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  1. CENTRO

La Cuba real donde el hombre vive como ratón amaestrado

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Publicado Ene. 31, 2020

Por Mario Quevedo

Especial para CENTRO Tampa

Después de un semi descanso para recuperarme de una -ya no original- intervención médica, solicito el consentimiento de nuestra directora para enfocar lo que creo son algunos asuntos ocurridos recientemente. Nada de noticias de última hora, sino un simple y sosegado repaso a lo que ya casi consideramos el sempiterno tema de nuestra comunidad y aquella Cuba que vive en el corazón, el recuerdo y la esperanza. El ritmo y la precisión no serán los mas específicos pero, así son las cosas cuando son del alma.

No seremos hábiles y serenos en nuestra visión, pero (que temprano el pero de Quevedo), si me creo en la necesidad de compartir lo que veo, como lo veo y lo que quisiera ver.

En nuestra Tampa, “el cuartico esta igualito”. Conformamos una amplia comunidad que como que me parece que a veces carece de finalidad y dirección en lo que a nuestros ancestros y realidad nos concierne. Hablamos de lo de antes y no nos damos o queremos darnos cuenta de que hoy tenemos nuevas metas que se pueden alcanzar.

En los medios de comunicación se ha avanzado mucho y en el ámbito político, algo se mantiene; concejales que, con apellidos hispanos, a lo mejor no saben de la entereza con la que el pasado alcalde Buckhorn enfrentaba el caso de Cuba.

Sin embargo, considero que se pueden desperdiciar algunas palabras sin padecer de nostalgia, mucho menos de amargura sin que se convierta todo en un simple síntoma de decadencia o sentimentalismo invernal.

En muchos casos nuestro presente meramente ha desechado historia en el proceso de no remozar ese pasado. Olvidamos, o queremos olvidar mucho. Es solo natural. Con una sociedad que cambia constantemente, una familia que día a día se hace mayor y responsabilidades que adquirimos, es no solo natural sino también a veces necesario acudir al proceso de adaptación.

En el caso de Cuba y la relación con nuestra comunidad pudiera señalar muchos detalles, pero voy a mantenerme solamente en casos que, por una razón o por otra, no reflejan en nuestro vivir diario.

Me refiero al último tema que en algunos medios de prensa se ha tratado. Ah, pero antes de continuar si quiero recordar que hace solo unos meses, centenares de cubanos se reunieron-como en tiempos pasados-, en la esquina de Hermanos al Rescate denunciando y demandando la libertad de José Daniel Ferrer y los presos políticos cubanos. Fue una tarde extraordinaria. Eso fue hacer y lo demás, habladurías.

Sin embargo me parece que, a veces, nos negamos a compartir con lo que yo he dado en llamar la nueva Cuba; el cubano de ahora. Es la Cuba real, la Cuba donde el hombre vive como ratón amaestrado o se arriesga a cumplir cárcel y/o a recibir golpes. Mas de 60 años de crueldad han llevado a la creación de un hombre nuevo que -contestario al régimen-, busca su propia expresión.

Nos sobras ejemplos. Las Damas de Blanco, blogueros que tratan de divulgar el dolor de la vida diaria, algunos mas arriesgados que toman otras medidas y se sacrifican. Otros intentan, dentro del peligro real, establecer algún medio de comunicación con el mundo. A todos ellos, aunque no los comprenda por entero, siempre he ofrecido mi completo respaldo. No me creo autorizado a opinar distinto desde mi cómodo medio ambiente o tomando el café que ellos allá no tienen. Me duele ver como con frecuencia su trabajo o sacrificio es, sino desvirtuado, casi obviado por nosotros. Hasta un poco atacado porque no refleja lo que yo quisiera ver.

El último de estos casos, es un grupo que ha tomado cierta actualidad y que es conocido como “Clandestinos”. Que si difaman a Martí tirando en sus bustos pintura roja o sangre, o que si no actúan como yo quisiera que se comportaran.

Yo creo que el maldito régimen cubano es el que lleva más de 60 años difamando la presencia y memoria de Martí. Ellos, y esto lo he dicho muchas veces, son los únicos culpables del dolor y la sangre derramada en Cuba y de difamar al Apóstol.

Que Clandestinos actúen a su manera, no me afecta mucho. Que pueda haber injerencia de los servicios de seguridad del régimen, mucho menos. La historia ha probado que toda esta lucha ha enfrentado la activa participación de los esbirros y eso nunca ha eliminado el sueño de alcanzar la libertad. De una forma u otra, al que simplemente se atreva en Cuba a tirar una trompetilla a los criminales, tiene mi respaldo.

Quevedo es periodista cubano. Trabajó en radio, televisión y tuvo su propio periódico ‘La Voz Hispana’. Para comunicarse con Quevedo: marioquevedo1@aol.com