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  1. CENTRO

El vacío espiritual y el desconocimiento de la vida

La religión, la moral, todas las filosofías condenan el suicidio como contrario a la ley natural.
La religión, la moral, todas las filosofías condenan el suicidio como contrario a la ley natural. [ BOYZELL HOSEY | Times ]
Publicado Nov. 27, 2020

¡Amados Hermanos de Luz!

Suicidio: “Salir del sufrimiento para entrar en el tormento”

¿Cuáles son las consecuencias del suicidio?

Dicen los entendidos y estudiosos del comportamiento humano, me refiero a los psiquiatras, que siempre se asocia con trastornos de la mente. Incluso también con muchas otras consecuencias de orden, comportamiento y estabilidad mental.

En el mundo místico puedo decir que el acto del suicidio tiene graves consecuencias Kármicas. Como guía espiritual que me considero agrego que las consecuencias pueden ser diferentes en cada caso aunque siempre hay un alto factor de un vacío espiritual profundo y desconocimiento de la ley de la vida.

El hombre no tiene ningún derecho de disponer de su vida. El suicidio es una transgresión de la ley. El suicidio no es voluntario porque se está consciente del mismo. Existen muchas consecuencias que están en dependencia de varios factores.

Explico: no deja de ser Karmático por el factor de la consecuencia que llevó al suicidio.

Relativo al espíritu: las penas son relativas, no todo el suicida tiene la misma pena. Por ejemplo: algunos de los suicidas, sus espíritus (algunos) espían su falta inmediatamente; otros tendrán una nueva existencia que será muy dura al fin de terminar la vida que interrumpió.

Hemos visto cómo todos los suicidios no están siempre gatillados por las mismas causas, pero sí las hay comunes, sobre todo las de muerte violenta, que se hacen acompañar de un familiar, casos de una familia completa. Una interrupción brusca total.

¿Puede ser esto correcto? No, por cuanto la vida es la persistencia más prolongada y tenaz del lazo que une el espíritu al cuerpo. Este tiene casi siempre toda su fuerza en el momento en que se ha cortado el paso, que con la muerte natural se va soltando gradualmente y a menudo antes de que esté completamente extinguida la vida.

Entre el espíritu y el cuerpo existe una afinidad que produce en algunos suicidas un sentir de repercusión del estado del cuerpo en el espíritu, quien siente los efectos del acto, de la descomposición. Y son esos momentos que experimenta una sensación llena de angustia y de horror, este estado puede persistir tanto tiempo como hubiera debido durar la vida que han interrumpido.

Este efecto no es general, pero en ningún caso se ve al suicida libre de las consecuencias de su falta de valor, y tarde o temprano expía su culpa de uno u otro modo. De aquí que ciertos espíritus, que habrían sido muy desgraciados en la tierra, han dicho que se habían suicidado en la existencia anterior, y que voluntariamente se habían sometido a nuevas pruebas para intentar soportarlas con más resignación. En algunos el castigo consiste en una especie de apego a la materia de la cual procura deshacerse en vano para volar a mejores mundos, cuyo acceso les está prohibido; en la mayor parte en el pensar de haber hecho una cosa inútil, puesto que sólo desengaños tiene.

La religión, la moral, todas las filosofías condenan el suicidio como contrario a la ley natural. Todos nos dicen, en principio, que no tenemos derecho a abreviar voluntariamente nuestra vida.

¡Que la Paz sea con nuestro espíritu!